Arena, agua y cera caliente: cómo simular un volcán en casa de la forma más sencilla que podríamos imaginar

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Arena, agua y cera caliente: cómo simular un volcán en casa de la forma más sencilla que podríamos imaginar

Aunque la sociedad tiene mala memoria con los fenómenos naturales extremos, difícilmente se nos va a olvidar) que los volcanes son uno de los fenómenos naturales más salvajes e incontrolables que existen. Las imágenes de las enormes coladas engulléndose barrios enteros en La Palma (o en Tonga o en Hawái), denotan un tipo de destrucción a la que es difícil de dar sentido. Pero, en cambio, una que es sencillísima de simular.


Instrucciones para hacer un volcán. En primer lugar, necesitaremos un «vaso de precipitado». Lo entrecomillo porque, aunque tener un buen vaso de este tipo es óptimo, en realidad con un recipiente cilíndrico transparente que se pueda calentar podríamos hacer la demostración sin demasiado problema. Pondremos cera en el fondo plano del vaso, la cubriremos con una buena capa de arena y rellenaremos con agua (y con cuidado) hasta llenarlo casi por completo.

Con esa preparación, bastaría con ponerlo en una placa de cocción para que, al calentarse la cera, el modelo empiece a funcionar. Como explicaban desde el Instituto de Geociencias (CSIC-UCM), veremos «cómo asciende el magma desde el manto a través de la corteza generando pequeñas cámaras magmáticas. Muchas islas volcánicas se generan mediante este mecanismo».

Eso sí, tal y como se ve en el vídeo, hay que tener cuidado porque «muchas veces, por donde [la cera] encuentra antes el camino es por los laterales». Por ello, mientras hacemos la demostración habrá que estar atentos y, en caso de necesitarlo, ayudar a nuestro pequeño volcán «perforando» la capa de arena.


¿Qué estamos viendo exactamente? Aunque, como hemos dicho arriba, muchas islas se forman siguiendo este proceso, conviene no confundirse: el agua de nuestro vaso de precipitado no representa al mar. Es decir, las islas volcánicas no flotan sobre la superficie ni se encuentran sostenidas por pequeños pilares de magma frío. El agua de la demostración «representaría la corteza y la cera, el magma que funde en el manto».

La idea que opera bajo la demostración, es que «una vez que rompe [el manto], el magma ascendería hasta la superficie formando la isla»: es decir, en el modelo a escala la superficie del agua es la superficie de la corteza.

Incertidumbres y certezas. Sí, es cierto: la ciencia es una disciplina construida sobre incertidumbres. No obstante y en mitad de un mundo cada vez más raro, da cierta tranquilidad poder ir una tarde a la cocina y simular un volcán. No estaremos cambiando nada, ni descubriendo la pólvora, pero hay un orden y lo estamos encontrando.

Imagen | Toby Elliott


La noticia

Arena, agua y cera caliente: cómo simular un volcán en casa de la forma más sencilla que podríamos imaginar

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Xataka

por
Javier Jiménez

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