Biden, en aprietos por retener material clasificado tras ser vicepresidente

Redacción

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha abierto una investigación después de que abogados del presidente Joe Biden encontraran en noviembre una decena de documentos clasificados que el actual mandatario tenía en una oficina privada que abrió en un laboratorio de ideas de Washington tras ocupar la vicepresidencia con Barack Obama. Aunque no se ha hecho público el número exacto de documentos ni su contenido, fuentes de CNN han asegurado este martes que se trata de memorandos de inteligencia, seguridad nacional y con información sobre Irán, Reino Unido y Ucrania.

El caso aparentemente tiene profundas diferencias con el del expresidente Donald Trump, que está bajo una investigación penal por el manejo irregular de cientos de documentos clasificados y de alto secreto que se llevó al abandonar la Casa Blanca y fueron localizados por el FBI en su residencia privada de Mar-a-Lago (Florida). Representa, en cualquier caso, como poco un golpe de imagen para Biden, quien cuando estalló el escándalo de su predecesor le acusó de «irresponsable«.

La presencia de documentos sobre Ucrania, además, intensifica los aprietos para Biden, cuyo hijo Hunter está bajo el foco de una investigación de Justicia y se ha convertido en diana de acusaciones de los republicanos. Estos han prometido investigar con su nuevo control en la Cámara Baja tanto la supuesta politización del Departamento de Justicia como si el hijo del mandatario usó la posición de su padre tanto para hacer negocios en China como en Ucrania. Hunter Biden entró en la junta directiva de la empresa de gas ucrania Burisma cuando su padre se encargaba de llevar la política hacia el país de la Administración de Barack Obama.

«Sorprendido»

En una rueda de prensa este martes en la Ciudad de México, donde ha participado en reuniones con sus homólogos de México y Canadá, Biden no ha contestado a la pregunta de cómo llegaron esos documentos a su oficina privada pero ha dicho que se quedó «sorprendido de saber que se habían llevado documentos del gobierno» allí. El presidente también ha asegurado que no sabe qué hay en ese material localizado y ha explicado que sus abogados «no han sugerido que pregunte qué documentos eran».

«La gente sabe que me tomo la información clasificada en serio«,» ha declarado también el mandatario.

Contraataque de Trump

El hallazgo de los documentos de Biden también puede dificultar la labor de Justicia en su investigación de Trump, que incluye la posibilidad de que obstruyera la investigación y destruyera documentos. Y de momento ha servido tanto a líderes republicanos como al propio Trump para lanzarse al contraataque. «¿Cuándo va el FBI a hacer una redada en las muchas casas de Joe Biden, quizá incluso en la Casa Blanca?», escribió el lunes en Truth, su red social.

El expresidente escribió también que los documentos de Biden «definitivamente no estaban desclasificados«, ahondando en su tesis, cuestionada, de que él no hizo nada irregular porque tenía autoridad como presidente para desclasificar material y asegura, sin pruebas, que lo había hecho con todo lo hallado en Mar-a-Lago.

Desde el Congreso, mientras, el republicano que preside ahora el Comité de Inteligencia de la Cámara Baja, Mike Turner, ha escrito una carta a la directora de Inteligencia Nacional, Avril Haines, urgiéndole a «revisar y valorar inmediatamente el daño» que Biden pudo causar reteniendo los documentos clasificados.

El desarrollo

Los materiales de Biden fueron localizados el 2 de noviembre por abogados personales del presidente cuando estos estaban empaquetando archivos alojados en un armario cerrado con llave para prepararse para desocupar el espacio de oficina en el Centro Penn Biden para la Diplomacia y el Compromiso Global en Washington, un ente privado del mandatario adscrito a la Universidad de Pensilvania, donde el actual presidente fue profesor honorario entre 2017 y 2019.

Según explicó el lunes en un comunicado Richard Sauber, abogado especial del presidente Biden, inmediatamente tras el hallazgo la Oficina legal de la Casa Blanca informó a los Archivos Nacionales, que tomaron posesión de los documentos al día siguiente y avisaron al Departamento de Justicia. Sauber también aseguró que «desde el descubrimiento los abogados personales del presidente han cooperado con los archivos y Justicia en un proceso para asegurar que cualquier documento de la administración Obama-Biden está en posesión de los archivos» y destacó que los documentos «no habían sido objeto de ninguna solicitud o consulta previa por parte de los Archivos Nacionales».

Con esos mensajes el comunicado subraya las diferencias con el caso de Trump, que durante meses eludió las reclamaciones de los Archivos y solo accedió a la entrega de algunos documentos bajo la presión de acciones legales. Después se descubrió que seguía teniendo en su poder miles más, como se ratificó tras el hallazgo en agosto en Mar-a-Lago, donde se encontraron al menos 103 clasificados.

Fiscales nominados por Trump

Según diversas informaciones, Merrick Garland, al frente de Justicia, ha asignado el caso de los papeles de Biden, en el que también participa el FBI, a John Lausch, fiscal federal en el distrito norte de Illinoois que fue nombrado por Trump. Otro de los fiscales nombrados por el exmandatario, David Weiss, de Delaware, está investigando a Hunter Biden.

Esas dos decisiones de Justicia de poner a fiscales designados por el republicano al frente de investigaciones de los Biden se interpreta como un intento de subrayar la imparcialidad, que Garland también ha buscado en la investigación de Trump nombrando a un fiscal especial, Jack Smith.

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