Cocca, un menottista que supo conseguir buenos resultados

Diego Cocca iniciará este miércoles su ciclo en Central. El entrenador de 47 años tiene una larga trayectoria, a pesar de su edad. ¿Cuál es el estilo de fútbol que pregona el flamante técnico canalla? ¿A quiénes ve como sus maestros?
Con el correr de los años y por la necesidad de los resultados Cocca ha mutado, y los más categóricos en el ambiente del fútbol lo ubican como un “ex menottista”. Pero no es tan así, sino que el entrenador ha sabido modificar su estilo cercano al Flaco y con ello lograr resultados. Y ese cambio precisamente se dio en su primera etapa como director técnico de Racing, donde salió campeón en 2014.

¿Quién es Diego Cocca? El nuevo entrenador canalla es de Buenos Aires. Nació en una familia de clase media. Comenzó a hacer deportes en Ferro (tenis y básquet), pero con el fútbol empezó en Atlanta. Allí lo vieron de River y en edad de novena división quedó. Debutó en el Millonario y se cataloga como hincha del equipo de Núñez. Los que lo conocen hablan de que es una persona de perfil muy bajo y que “no es tan amigo de la prensa”, aunque “atiende cada requisitoria periodística con mucho respeto y se puede hablar del juego”.

Luego de su carrera como futbolista, desde 1990 a 2006 (River, Deportivo Español, Ferro, Argentinos, Lleida de España, Atlas de México, Banfield, Veracruz de México y Querétaro de México), comenzó a dirigir.

Con el correr de los años se hizo habitué de “la mesa de los miércoles de César Luis Menotti”. Allí compartió largas charlas, en el restorán Mancini de Recoleta, con el Flaco junto a otros jóvenes que hoy son entrenadores como Diego Placente, Pablo Aymar, los mellizos Barros Schelotto y el profe Fernando Signorini.

Cocca es amante del fútbol de Menotti y de Joseph Guardiola. Y de un técnico que lo marcó cuando fue futbolista como Ricardo Lavolpe. Esas mesas interminables le sirvieron para terminar de formarse como un “técnico menottista”.

Y fue ese estilo el que aplicó con grandes resultados en Defensa y Justicia, donde logró el ascenso a Primera División, con Washington Camacho como una figura principal del equipo. “El Barcelona de Pep es el mejor equipo que vi jugar en mi vida. Y tan consciente estaba de eso y de que algo así no se volvería a repetir, que me pude dar ese gran gusto: ir 15 días allá, ver cómo se entrenaban, saludarlos, charlar con Tito Vilanova, con el coordinador de inferiores, tener el privilegio de compartir un almuerzo con Guardiola y decirles sin vueltas: ‘Son lo más grandes que vi en mi vida’. Traté de incorporar lo más que pude”, le dijo el DT a Diego Borinsky en una nota para El Gráfico después de haber consumado la hazaña con los de Florencio Varela a mediados de 2014.

Ese juego que desarrolló en el Halcón lo trasladó cuando fue contratado por Racing. Sin embargo es en ese momento es cuando su idea sufrió un verdadero “click”. Es que las cosas en la Academia de Avellaneda no comenzaron bien, incluso más allá de los resultados. Ya que como varios menottistas de pura cepa tuvo algunas declaraciones políticamente incorrectas. “Prefiero ganar el campeonato antes de ganar el clásico”, fue la que más dolores de cabeza le trajo. Y si bien terminó consagrando a Racing luego de 13 años de sequía, cayó ante Independiente, justo después de esbozar esa desafortunada frase.

Los primeros meses en Avellaneda fueron tormentosos para Cocca. El fútbol horizontal, con mucha posesión de pelota, con la salida prolija y al ras del piso no iba de la mano con los resultados. Y más allá de algún cambio de nombre, como fue la salida de Nelson Acevedo para darle el lugar a Ezequiel Videla, comenzó a jugar de una manera más vertical. Incluso apostó mucho por la estrategia que consistía en enviarle la pelota a Gustavo Bou y a Diego Milito sin preocuparse tanto por la forma en la cual les llegaba.

Antes de convertirse (para los fundamentalistas de las dos ideas que dividieron históricamente al fútbol argentino) como un entrenador “ex menottista”, a Cocca lo insultaron de lo lindo en Racing y casi termina el ciclo fugazmente. El quiebre fue un partido con Boca que Racing perdía 1-0 pero se suspendió por lluvia. Y cuando se reanudó lo dio vuelta gracias a dos goles de Bou.

Luego de esa importante victoria para su ciclo como entrenador ganó 7 de los siguientes ocho partidos. Aunque en realidad lo salvó de que lo echaran un empate 1-1 ante Newell’s que se disputó luego de haber caído con Lanús por 3-1 y antes de la reanudación del encuentro ante el Xeneize.

Luego de esto, la impaciencia de los hinchas de la Academia se transformó en reconocimiento hacia el entrenador. Cocca supo sacar la mejor versión de Bou, quien estuvo siempre bien acompañado por Milito. Así, con el actual entrenador canalla sentado en el banco, Racing gritó campeón.

Ese cambio que tuvo Cocca habla de un técnico inteligente. Ya que si no modificaba no iba a durar mucho en ese banco de suplentes. Ya cuando volvió a Avellaneda, en 2017, y luego de haber dirigido en Millonarios de Colombia, el DT continuó mostrándose “menos menottista”.

Cocca arranca el ciclo con Central. Donde tendrá que tratar de sumar la mayor cantidad de puntos de los 6 que tiene en juego aún la Superliga, donde deberá intentar que su nuevo equipo pase de ronda en la Libertadores o, como mínimo, se clasifique a la Sudamericana, que buscará llegar lejos en la Copa de la Liga y en donde buscará un título en la final del 2 de mayo ante Boca.

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