El Oviedo se reencuentra ante el Alavés

Redacción

El Real Oviedo se impuso por la mínima a un Alavés que no fue capaz ni de dominar ni de crear peligro claro y que acabó claudicando ante la insistencia del conjunto entrenado por Álvaro Cervera, que se reencontró con su mejor versión ante el equipo que tiene como espejo y se impuso con un cabezazo a balón parado de Rodri Tarín.

El choque empezó fuerte en el área del Alavés, donde el Oviedo pidió en las dos primeras acciones sendos penaltis que quedaron sin señalar: el primero por carga de Maras sobre Bastón, y el segundo por mano de Abqar que el colegiado no señaló por considerar que venía de rebote.

Los de Luis García Plaza no se despojaron de la presión del conjunto azul hasta pasados veinte minutos, cuando Tenaglia buscó el primer centro al área rival y Tarín lo despejó antes de que Miguel de la Fuente pudiese rematar.

Cervera tuvo que cambiar a Rama por lesión, y la entrada en su lugar de Montoro bajó la eficiencia de los oviedistas, que siguieron teniendo opciones a la contra con Obeng y Viti, pero empezaron a conceder más atrás.

El mayor peligro de los visitantes lo firmaron Guridi y Tenaglia por la derecha, pero el centro chut del primero y el remate de Luis Rioja tras centro del segundo acabaron ambos en las manos de un atento Quentin Braat.

Tras la reanudación quien puso en problemas a la defensa vitoriana fue Lucas Ahijado, que salió desde su posición de lateral derecho para irse de todos los que salían a su paso y puso un centro en el área al que solo le faltó el remate de Viti u Obeng.

El paso de los minutos jugó de nuevo a favor de los locales, que asediaron el área rival y rozaron el gol en varios saques de esquina en los que Miguel de la Fuente y Benavídez acabaron con los remates de Bastón primero y Montoro después.

Pasada la hora de partido Maras dispuso de una ocasión en el área, de espaldas a la portería y tras una salida poco contundente de Braat, pero su remate a centro de Salva Sevilla se fue fuera.

El Tartiere apretó con sus protestas después de que Abqar perdiese el balón en una mala salida y derribase a Obeng en la frontal para enmendar su error, y fue tras revisarlo en el VAR cuando Fuentes Molina sancionó la acción con falta y roja directa para el defensa visitante.

Una falta sobre Koba sirvió para hacer justicia en el marcador y es que en esa misma acción, ejecutada por el centrocampista francés desde tres cuartos, Rodri Tarín cabeceó con atino el esférico al fondo de la portería de Sivera.

El último arrebato de orgullo lo protagonizó Maras en un saque de esquina en el que midió mal Braat, pero tampoco sirvió para igualar un partido en el que las imprecisiones primero y la falta de profundidad después pasaron factura a los visitantes.

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