El silencio de Bukele: de la Sala de lo Constitucional y el arresto de Muyshondt, a la liberación de «Chepe Diablo»
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A inicios de junio, la primera acción de mandato de la nueva Asamblea en El Salvador fue la destitución primero de los 5 jueces de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia por orden del mandatario salvadoreño, mientras el pueblo mayoritariamente dio respaldo al actuar del gobierno que firmaba con ello un contrato ideológico de lucha contra la corrupción en el país centroamericano.

5 Magistrado fueron destituidos de golpe por orden presidencial por acusaciones de corrupción, sin que se dieran para ello investigaciones previas y según los juristas se violentara el debido proceso, sin embargo el apabullante apoyo de los salvadoreños permitió salir a Bukele libre de los señalamientos y el pueblo celebró.

Pocos tiempo despues el viernes 4 de junio, el Juzgado Segundo de Instrucción de San Salvador decretó arresto domiciliar y restricción migratoria para el exalcalde de San Salvador, Ernesto Muyshondt, luego de una audiencia especial para la revisión de medidas cautelares en su contra, al estar señalado por la Fiscalía General de la República (FGR) por los delitos de agrupaciones ilícitas y fraude electoral. Más tarde, el exedil fue capturado por la Policía Nacional Civil (PNC) por un segundo delito. Según informó la fiscalía en la tarde, a partir de este día Muyshondt debería permanecer en su domicilio, sin derecho a salir del país y además debería utilizar brazalete electrónico. 

Nuevamente el pueblo celebró la mano dura e implacable de Bukele contra la corrupción sin embargo solo unos días antes, y en absoluto silencio, se liberaba en la Sala de lo Penal al narcotraficante más buscado de El Salvador, miembro de la Lista Clinton, misma en que figuraron en su momento narcotraficantes como El Chapo Guzmán, salía en liberatad José Adán Salazar Umaña, más conocido como el «Chepe Diablo«, acusado de lavado de dinero donde La Fiscalía General presentó pruebas contundentes de que utilizó docenas de empresas para lavar alrededor de US$215 millones,

¿La respuesta de Bukele? Un absoluto silencio sobre el caso. Pocos días después se dió a conocer del pago de más de $20 millones en sobornos del Cartel de Texis, organización fundada y liderada por «Chepe Diablo», a diversos magistrados y jueces de la Sala de lo Penal de El Salvador, así como el hecho de que fue una propia Magistrada de esta sala, Rosa María Fortín Huezo, la que se encargó de negociar los sobornos a lo interno de la Corte. ¿Respuesta de Bukele? de nuevo un silencio sepulcral.

Resulta muy extraño y todos los especialistas concuerdan en ello que Bukele, reconocido por opinar sobre prácticamente cualquier suceso de su país, o de otros, evite a toda costa referirse a Chepe Diablo y El Cartel de Texis. Resulta igualmente desconcertante que un gobierno cuya princpal bandera sea la de la «AntiCorrupción» no actue de oficio ante un caso de corrupción tan grave como el de la Sala de lo Penal.

Se destituyó a los Magistrados de la Sala de lo Constitucional de golpe, ante la sospecha tan solo de actos de corrupción, pero Bukele aparta la mirada de la Sala de lo Penal ante un caso demostrado de sobornos millonarios. ¿Qué diferencia una sala de la otra?

El silencio de Bukele despierta grandes dudas en la comunidad internacional y enciende nefastas alarmas sobre una posible filtración en el poder ejecutivo por parte del narcotráfico, sobre el cual si bien no existen en este momento pruebas, cada vez existen menos dudas.