Ferrari ya está en 2022

Redacción

Como si fuera domingo de carreras, y no miércoles, Carlos Sainz completó ayer 300 kilómetros de test al circuito de Fiorano con el Ferrari SF71H de 2018. Se trata de un entrenamiento privado permitido por el reglamento, porque el coche utilizado tiene más de dos años de antigüedad y los neumáticos son los Pirelli demo, diferenciados de los de competición. El objetivo de este tipo de pruebas es evidente: kilómetros de confianza para el piloto. Pero para que se puedan desarrollar hace falta un poderío económico y un despliegue que sólo son posibles en Maranello, con un circuito propio a escasos metros de la fábrica.

El madrileño de 26 años se quedó en Italia después del GP de Emilia Romaña. Reside cerca de las instalaciones de la escudería, pasa mucho tiempo entre ingenieros durante la semana y eso le permite, también, poder subirse a un F1 con cierta facilidad: antes de la carrera de Ímola fue Leclerc quien se acercó a los 400 kilómetros durante otro test privado. Todos los esfuerzos suman cuando la separación entre Mercedes, Red Bull, McLaren y Ferrari en la nueva parrilla es inferior al medio segundo.

Mientras tanto, Mattia Binotto advierte de que las evoluciones previstas para el SF21 no serán tan importantes en esta campaña. Cada año, los equipos de F1 estudian en qué momento el coche vigente deja de ser una prioridad, y los trabajos se centran en el monoplaza de la siguiente temporada. Ese punto de inflexión suele llegar en verano, como tarde en septiembre, en función de las aspiraciones de cada uno. En el caso de Ferrari, el cambio se produjo… ¡en enero!

«Ya lo hicimos en enero…»

«Los datos del SF21 reflejan una buena correlación entre el simulador y la pista, lo que es fantástico», informa el ingeniero suizo. Eso quiere decir que la aerodinámica funciona como se esperaba y no deben efectuar correcciones sobre lo que ya tienen. ¿Pero cuándo llega la hora de cambiar al coche de 2022? «Ya lo hicimos en enero. Estamos centrados en el año que viene. Habrá algo de desarrollos para el coche de 2021, pero no está entre las prioridades principales», sostiene.

Laurent Mekies, director deportivo del equipo, celebra en cualquier caso, los avances: «Yo pienso que la mejor parte de nuestro trabajo ahora mismo es ver cómo crece el equipo, cómo completamos dos buenos fines de semana en Bahréin e Ímola. Pero cuando luchas por un cuarto puesto, las sensaciones en el garaje son muy diferentes de cuando luchas por un octavo». Aunque el dirigente francés no quiere que su equipo se deje llevar por puestos que tampoco bastan: «Es muy importante que sigamos concentrados en nosotros mismos y completemos buenos grandes premios, independientemente del resultado».

En 2022, la F1 vivirá el cambio de reglas más intenso que se recuerda en el paddock con una aerodinámica muy revisada que permitirá carreras más ajustadas, porque dos monoplazas podrán seguirse de cerca sin que las turbulencias actuales sean un problema. Es una hoja en blanco que varias escuderías, como Ferrari, McLaren o Alpine, quieren aprovechar para ganar varias posiciones y volver a disputar victorias. A costa de declinar sus posibilidades de desarrollo en 2021, con un Ferrari que puede subir al podio (Leclerc y Sainz, 4º y 5º en Ímola, se quedaron muy cerca del tercero de Norris). Aunque no se espera un paso atrás conforme avance este año: todos los equipos punteros tienen, desde hace tiempo, la cabeza puesta en la próxima F1.

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