La desventaja de McLaren

Redacción

Hace seis años que uno de los binomios más exitosos de la historia de la Fórmula 1 se volvía a aliar para recuperar su hegemonía en el campeonato. A partir de la temporada 2015, McLaren y Honda unían fuerzas de nuevo en un proyecto que nunca terminó de arrancar, y que obligó a la escudería de Woking a tomar un nuevo rumbo en busca de esa fórmula ganadora que tantos éxitos les dio en el Gran Circo. Con las opciones limitadas para encontrar un suministrador de motores, Renault fue su salvavidas en las temporadas de 2018 y 2019 y la llegada de Zak Brown en el primer curso junto a los franceses, como consecuencia de una reestructuración operativa del grupo, terminó de revolucionar el panorama de un equipo que decidió apostar de nuevo por Mercedes a partir de 2020.

Con este movimiento la escudería británica reafirmaba sus intenciones: regresar a lo más alto. Sin embargo, pese a tener en la actualidad una de las unidades de potencia más potentes, sino la que más de toda la parrilla, todavía no han encontrado la fórmula ganadora que les devuelva a los momentos de gloria. Que van por el buen camino es una realidad, pues en un curso donde Mercedes y Red Bull dominan la zona noble de la tabla, Lando Norris ya ha cosechado tres podios. Sin embargo, luchar por la victoria y objetivos más ambiciosos sigue siendo una utopía en el presente. ¿Qué les falta? Desarrollar un túnel de viento que ahora mismo es su “gran desventaja”.

Mientras que escuderías como Ferrari tienen su túnel actualizado y los resultados se ven sobre el asfalto, la simulación del comportamiento aerodinámico en Woking todavía no está tan desarrollada como para estar a la altura de sus rivales más directos: “Tenemos uno de los túneles de viento menos desarrollados y nos llevará un par de años ponernos al día con toda nuestra infraestructura. Hasta entonces, lo haremos lo mejor posible con nuestro equipamiento actual”. Zak Brown, CEO del equipo, es ante todo realista en sus declaraciones en ‘TheRace.com’ con su situación actual, pero establece un margen para volver a luchar por todo y contra todos.

“En 2024 ya nos habremos puesto al día con nuestro túnel de viento. Entonces ya no tendremos excusas”, dice contundente el estadounidense, sobre sus aspiraciones en un campeonato que espera apretarse muchísimo a partir del próximo año con la entrada de la nueva normativa. Ni siquiera la entrada de reglas inéditas le hacen ser optimistas al dirigente de McLaren en el corto plazo, y consciente de que “el Mundial será muy competitivo y habrá varios equipos peleando por el campeonato”, sí que no renuncia al sueño de estar “entre uno de ellos” a partir de la fecha establecida. “No estaremos a la par en infraestructura hasta que veamos el coche de 2024”, reitera, pero mientras sigan sumando alegrías, la espera habrá merecido la pena.

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