La inestabilidad de Red Bull

Redacción

La filosofía de Red Bull desde que entró como equipo en la Fórmula 1 fue clara desde el principio: llevar de la mano a grandes talentos desde las categorías inferiores hasta el ‘Gran Circo’. El objetivo de la escudería energética era madurar por el camino a futuros campeones del mundo y depositaron su confianza en un Helmut Marko, que se convirtió en el responsable de elegir a los jóvenes talentos con los que alcanzar el éxito en la máxima categoría. Acertó de lleno el austriaco con la apuesta de un Vettel que llenó de optimismo a una estructura junto a la que se proclamó tetracampeón del mundo tras haber militado durante año y medio (2007 y 2008) en el filial de Toro Rosso. El alemán dejó con su marcha un alto grado de optimismo, que con el paso de las temporadas se ha degradado en base a la realidad.

Reeditar el éxito sonaba de forma continuada en una fábrica donde ha sido en gran parte la presión, la encargada de haber borrado el brillo de un proyecto en el que durante los últimos años, solo ha existido un piloto que ha contado con el apoyo total del equipo: Max Verstappen. El neerlandés llegó a las filas de la estructura energética en 2014 para evitar que se lo llevase Mercedes y este fichaje supuso la primera brecha de una filosofía que solo pretendía subir a su monoplaza a pilotos de su cantera. Maquillaron esa ‘traición’ colocando al joven neerlandés en el filial de Red Bull y a mediados de 2016, depositaron toda su confianza en una promesa que les devolvió el favor a modo de victoria. Algo que no veían desde Spa 2014 y que además de devolver la esperanza al box, también se encargó de marcar el inicio de una inestabilidad que se ha prolongado hasta la actualidad.

Ricciardo, también procedente de la cantera de Red Bull, era el otro protagonista en el garaje energético por aquel entonces. El australiano era un potencial campeón del mundo para los de Milton Keynes, pero la llegada de Verstappen lo cambió todo hasta el punto de anunciarse la marcha de Daniel dos años más tarde, cuestionado por la falta de rendimiento frente a la nueva estrella del equipo. Fue ahí cuando empezó el baile y Gasly, el primer relevo en una lista que podría seguir creciendo esta temporada. El francés solo duró 12 carreras, con un cuarto como mejor posición, tras acusar una presión insostenible que se echó Albon a sus espaldas. No mejoró el británico las actuaciones de su antecesor, pero al menos sí tuvo la oportunidad de seguir demostrando su potencial un año más hasta que vivió el mismo desenlace: quedarse sin asiento en Red Bull.

Rompieron su filosofía con ‘Checo’

La búsqueda del éxito por parte del equipo energético era tan desesperada que rompieron con toda su filosofía al anunciar el fichaje de Sergio Pérez. La llegada del mexicano, que aterrizó en Milton Keynes sin el cordón umbilical que debía unirle desde las categorías inferiores al proyecto, le convirtió en el cuarto rival de Verstappen dentro del garaje suponiendo esta la cifra más elevada de cambios de compañero en el último lustro. Nadie ha compartido equipo con tantos pilotos en estos últimos cinco años como Max. La figura del neerlandés, al que han querido retener a toda costa en Red Bull, ha sido incuestionable mientras que de nuevo se vuelve a poner en duda el valor de un piloto, que precisamente entró en la ecuación tras haber pasado a la historia de la F1 como ganador de un gran premio.

La victoria de Pérez con Racing Point en Sakhir hizo que los de Milton Keynes se decantasen definitivamente por él. Y aunque también ha conseguido subir al RB16B hasta el escalón más alto del podio, los resultados no le garantizan nada: «Debería ser más consistente«. Red Bull busca alternativas para el mexicano, volver a tirar de cantera es una opción que está sobre la mesa si finalmente le retirasen su confianza a Checo, y lo único que sale a relucir una vez más, es que Verstappen es innegociable en el equipo. Ni siquiera el baile de pilotos ha tenido daños colaterales en el rendimiento del neerlandés, por fin disputándole de forma realista el Mundial a Mercedes en la era híbrida, y ahora solo queda esperar como adelantó Marko: «Estamos valorando opciones, considerándolas… , pero no voy a decir nombres. La intención es confirmar a los pilotos de Red Bull y Alpha Tauri a la vez». Entre las carreras de Spa y Zandvoort, quizá se despejen las dudas.

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