Los Lakers huelen a desastre otra vez

Redacción

LeBron James parece que tendrá que vivir otro añito en el infiernoDespués de no entrar en Play-Offs la temporada pasada siendo undécimos de 15 equipos en la Conferencia Oeste, esta temporada vuelven a pintar bastos para los angelinos tras sumar tres derrotas en los tres primeros encuentros de temporada regular.

Los focos miran a la situación de un Russell Westbrook que aporta poco al equipo y que es muy perjudicial para el conjunto de Darvin Ham en la toma de decisiones como se pudo ver en el final del partido contra Portland Trail Blazers. El base se jugó una mandarina a 30 segundos del final sin ningún sentido y propició la remontada de los chicos de Oregon.

Los Lakers buscan desesperadamente la manera de sacar algo de valor por un base que está muy lejos de aquellos días en los que fue MVP de la NBA promediando un triple-doble. Westbrook es la pata más coja del big-three que componen LeBron y Anthony Davis, aunque ninguno de los dos anda precisamente bien estos días.

A James se le acusa de jugar sólo y únicamente por las estadísticas en su empeño por batir el récord de anotación de Kareem Abdul-Jabbar, mientras que a Davis le falla una salud que le ha impedido jugar el 50% de los partidos en las últimas dos temporadas de la NBA.

El equipo ha sido comparado con los Wizards de Michael Jordan a principios de los 2000. Muchos nombres, muchas buenas intenciones, pero al final ni el ’23’ aceptó su declive como ahora ocurre con un LeBron que está muy por debajo de sus prestaciones en lo que a defensa se refiere. En ataque sigue siendo un cuchillo.

Una mala planificación

Así las cosas, la franquicia con más anillos de la NBA -17- igualada con Boston Celtics ve cómo su eterno rival sí está en la pugna por un anillo que se venderá muy caro esta campaña. Los Lakers se encuentran en un callejón sin salida e hipotecados a corto y medio plazo sin talento del Draft disponible.

El equipo apostó la mitad de su futuro al fichaje de Anthony Davis traspasando a Lonzo Ball, Brandon Ingram, Josh Hart y muchas rondas altas de Draft que tuvo como consecuencia el título de 2020 en la burbuja. A priori esa apuesta no salió mal y la redoblaron en el verano pasado trayendo a Westbrook a cambio del resto del talento joven.

Salieron Kyle Kuzma, Kentavious Caldwell-Pope y Montrezl Harrell y más rondas de Draft dejando el equipo como un solar. Los Lakers esperaron que LeBron obrase su atractivo entre los agentes libres veteranos para que fichasen por los Lakers en busca de una última aventura por el anillo de campeón.

Tras 14 meses de aquello, el trato se ha demostrado como fatal. Los veteranos no quieren ir a los Lakers y las estrellas que quedan están muy lejos de sus días de mayor esplendor. La franquicia más icónica de la NBA parece que se va a tener que enfrentar a una larga travesía por el desierto hasta volver a encontrar el camino hacia la victoria.

  • Categoría de la entrada:Deportes