The Killers e Imagine Dragons traen Las Vegas a Madrid

Redacción

Era cuestión de tiempo que Mad Cool 2022, en su condición de excéntrico espejismo musical en mitad de un páramo desértico, reivindicara el sonido de las dos bandas señeras de Las Vegas, The Killers e Imagine Dragons, que han iluminado la segunda jornada con su sonido lúdico, épico y bombástico.

Si Metallica le puso fuego a la apertura con su rock musculoso y fiero, este nuevo día de música en los aledaños de IFEMA en Madrid no se ha quedado atrás y ha colgado un enorme neón a sus puertas de «no hay vacantes» al volver a completar el aforo máximo de 70.000 personas. En la irrealidad de Mad Vegas todo ha sido posible, desde toparse con Sebastián Yatra como parte del público a fantasmas del pasado como la inesperada aparición en la carpa de Vibra Mahou de una formación renovada de Loco Mía, abanicos en ristre.

La ensoñación se ha hecho no obstante más palpable y auténtica a la caída del sol y con la media luna de fondo ante la música hipnótica del trío británico London Grammar, que ha atraído a buena parte de la cada vez más evidente porción de público anglosajón. Difícil no dejarse conquistar por la voz de Hannah Reid y cortes como ‘How does it feel’, ‘Hell to the liars’ o, ya al final, ‘Strong’, el clímax de esa fusión que tan bien practican entre la agonía y la sensualidad en una suerte de elegante y suave trip hop. De fondo azotaba una de esas tormentas localizadas pero atronadoras llamada Deftones, arrastrando al paso de su rock árido y furioso todo vestigio de vida que pudiera quedar en el páramo con un repertorio «demasiado denso hasta para ellos», como reclamaba uno de los asistentes.

El arcoíris lo ha servido justo después Imagine Dragons, concretamente el de la bandera LGTB que Dan Reynolds ha ondeado al entonar orgulloso el estribillo de su primer tema coloreado por la mandolina, el seminal ‘It’s time’ con el que se dieron a conocer en 2011: «Now, don’t you understand that I’m never changing who I am?» (¿No entiendes que nunca cambiaré quién soy?», en español). En lo más cercano a Las Vegas que posee Madrid (con la salvedad del casino de Torrelodones), han podido sentirse como en casa, ya fuera por la noria que es emblema del festival o por la amplísima cantidad de público que desde mucho tiempo antes guardaban sitio para disfrutar de su ‘show’. Porque en la propensión al espectáculo que les viene de cuna no se han privado ni de éxitos (no han tardado nada en soltar ‘Believer’), ni de cañones de confeti, ni de chorros de vapor ni de exhibir más extravagancias como los pantalones bicolor y el suéter transparente del propio Reynolds. «Hacía mucho tiempo desde la última vez que vi vuestras caras sin las mascarillas. Nos necesitamos los unos a los otros y esto es una celebración de la vida», ha exclamado el vocalista ante un repertorio que ha sido eso, con cortes de percusión atronadora pero de espíritu inspirador como ‘Thunder’ o ‘Follow You’. A Mad Cool llegaban con un larguísimo álbum doble recién estrenado, ‘Mercury – Act 1 & 2’, pero este ha tenido una presencia puramente testimonial, solo maquillada por ese ‘Enemy’ con aires de clásico instantáneo reservado para casi el final entre el resto de bombazos, como ‘Demons’, ‘Bones’ o el cierre con ‘Radioactive’.

Diez años hacía que The Killers no regresaban a Madrid y lo han hecho, a diferencia de entonces, sin Mark Stoermer pero con el crédito compositivo recobrado por dos discos sucesivos igualmente inspirados, ‘Imploding The Mirage’ (2020) y ‘Pressure Machine’ (2021). Como han demostrado con el potente arranque con ‘My Own Soul’s Warning’, podrían haber tirado de ellos y haber tejido un gran concierto, pero han apostado por un ‘setlist’ de máximos históricos que se ha llevado de calle la partida de esta jornada desde el segundo corte, ‘Spaceman’, y en el que como propina han incluido un tema inédito, ‘Boy’. «Mad Cool, ¡estamos vivos!», ha proclamado el carismático Brandon Flowers frente a quienes hace solo un par de años les daban por muertos pero que al menos esta noche y con el viento a favor han vuelto a trazar vías rápidas de huida en mitad de la nada con esos riffs de guitarra que prometen el mundo.

La maldita incompatibidad horaria de estos programas inabarcables de macrofestival ha jugado esta vez en contra de St. Vincent, una de las intérpretes y compositoras más singulares de la actualidad, pero solapada con la batería de ‘hits’ que The Killers han ido soltando como una metralleta y que hacían difícil despegarse del escenario principal: ‘When You Were Young’, ‘Human’, ‘Somebody Told Me’… En la manga, un as como ‘Mr. Brightside’, para cerrar un concierto eufórico tras el que han dejado poco que añadir a Foals, auténtico broche de esta jornada a la que este viernes tomará el relevo una nueva hornada capitaneada por el que promete ser otro de los grandes atractivos de la quinta edición de Mad Cool, Muse.

  • Categoría de la entrada:Deportes