Vivienne Westwood: por qué la firma seguirá siendo rebelde tras su muerte

La muerte de la diseñadora de moda inglesa Dame Vivienne Westwood a los 81 años el 29 de diciembre de 2022 no sólo ha conmovido a la industria de la moda, sino al mundo entero. A través de sus diseños y su activismo, Westwood tuvo un profundo impacto cultural.

Yo, como tantos otros, atribuyo a Westwood el mérito de haber inspirado mi pasión por la moda. De adolescente, pasaba innumerables sábados deambulando por la Kings Road de Londres con la intención de acabar en la tienda World’s End de Westwood. En esos paseos me cruzaba con grupos de punkis ataviados con pantalones bondage, camisas rotas (sin duda influidos por Westwood) y pelos de punta.

Recuerdo perfectamente el estrafalario interior con prendas maravillosas y a la propia Westwood a menudo sentada en la tienda. Mi primera compra allí fue un chaleco Anglomania tartan, que llevo ahora mientras escribo este artículo. Está adornado con un estampado que se ha convertido en la firma de Westwood: El tartán MacAndreas, que Westwood bautizó en honor a su marido y socio creativo Andreas Kronthaler. El tartán fue reconocido oficialmente por The Scottish Register of Tartans en 1993.

Con la muerte de Westwood, muchos podrían preguntarse qué pasará con la marca ahora que ya no tiene a su homónima al timón. Westwood tenía una visión fuerte y única, ¿podría perderse con su fallecimiento? Sin embargo, algunas marcas han conseguido mantener el genio creativo de sus fundadores tras su muerte, como Christian Dior o Alexander McQueen.

El futuro de la Casa Westwood

Las pérdidas de Dior en 1957 y McQueen en 2010 han demostrado cómo el legado de sus trabajos, incluidas sus filosofías a la hora de diseñar, puede continuar bajo el liderazgo de futuros directores de las firmas.

Dior fue sucedido por Yves Saint Laurent, que había trabajado durante dos años junto a su predecesor. Desde entonces ha habido muchos directores creativos que han dado forma a su historia, entre ellos John Galliano y, más recientemente, Maria Grazia Churi. Pero, con cada uno de estos cambios, se ha mantenido el espíritu de Dior y su visión.

Como modisto, Dior se inspiraba en la historia, los viajes exóticos y las flores de su jardín. Estas pasiones siguen estando presentes en la obra de sus sucesores, lo que garantiza la continuidad de su legado.

Del mismo modo, Sarah Burton, que diseñó junto a McQueen durante 14 años, cogió el timón como directora creativa de la marca tras su muerte. Burton se ha asegurado de que el dramatismo y la extravagancia que definían la obra de McQueen continúen hoy en día.

Por ejemplo, en el desfile de primavera 2023, Burton hizo referencia al cuadro El jardín de las delicias. Los demonios del Bosco habían aparecido también en el último desfile de McQueen, que tuvo lugar después de su muerte.

Al igual que Dior y McQueen, el legado de Westwood está seguro en manos de un diseñador que ha trabajado estrechamente con ella durante años: su marido Andreas Kronthaler. Su asociación personal y creativa ha propiciado un encuentro entre dos mentes con una misma visión de la marca Westwood y con pasión por el diseño, la historia del arte y el propósito de inspirar a las generaciones futuras.

Hace poco, Kronthaler había asumido el papel de director creativo supervisando los diseños de las colecciones de Westwood, lo que permitió que la diseñadora tuviese más tiempo para centrarse en otras causas. En la presentación más reciente de primavera/verano 2023 en París, Westwood estuvo ausente y Kronthaler fue el encargado de salir a saludar a la pasarela al final y aceptar las flores.

En un comunicado publicado tras la muerte de Westwood, Kronthaler declaró:

Seguiré con Vivienne en mi corazón … Hemos trabajado hasta el final y ella me ha dado muchas cosas por las que seguir. Gracias, querida.

Una diseñadora transgresora

Westwood fue una diseñadora autodidacta conocida por su estilo radical y ajeno a las convenciones.

Su primera incursión real en la moda se produjo en 1971, cuando abrió una tienda llamada “Let it Rock” en el 430 de Kings Road, Londres, con Malcolm McLaren, mánager de los Sex Pistols. La tienda cimentó la asociación de Westwood con el punk y, junto con McLaren, se le atribuyó el mérito de dar a la subcultura un estilo radical que no se parecía a nada anterior. Las creaciones de Westwood de pantalones bondage, camisetas rotas y eslóganes provocativos dejaron huella en la cultura y, más tarde, en la moda generalista.

Desde su primer desfile en 1981, Pirate Collection, Westwood subvirtió las convenciones de la moda tradicional. Inspirándose en la historia, jugó con estilos históricos como el corsé y el miriñaque, creando prendas innovadoras que seguirán influyendo en el futuro.

Además de ser una líder del diseño transgresor, Westwood ha dejado un legado como activista. Nunca tuvo miedo de decir lo que pensaba, y se pronunció contra el capitalismo y el deterioro del medio ambiente.

Su activismo estaba en el corazón de su marca global. Para Westwood, la moda era una forma de implicar a la gente en la política y otros asuntos sociales.

La historia de Westwood es convincente, radical y a veces controvertida. Su obra está impregnada de un espíritu de rebeldía y hay esperanzas de que con Kronthaler ese espíritu continúe.

The Conversation

Naomi Braithwaite no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

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