‘Xylella fastidiosa’ y el cambio climático amenazan la viticultura europea: hemos calculado cuánto
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La viticultura es un componente esencial de la economía y la cultura europeas. Sin embargo, actualmente enfrenta una creciente amenaza debida al cambio climático. Este fenómeno global no solo influye en el crecimiento y la calidad de la uva, sino también en las enfermedades de las plantas. Una de ellas, la causada por la bacteria Xylella fastidiosa –conocida como la enfermedad de Pierce–, podría ver condiciones más favorables para su expansión en importantes regiones europeas debido al aumento de las temperaturas.

Xylella fastidiosa es uno de los patógenos de plantas más peligrosos del mundo. Afecta a más de 600 especies de plantas, entre las que se incluyen cultivos muy relevantes en los agrosistemas mediterráneos como los olivos, los almendros y la vid. La multitud de enfermedades que produce causan un gran impacto económico.

Esta bacteria reside en el xilema de las plantas, es decir, en los tejidos vasculares a través de los cuales se transportan agua y nutrientes (en cierto modo, su sangre). Esta localización hace que la bacteria interfiera en la hidratación y nutrición del hospedador, por lo que provoca síntomas severos hasta causar la muerte, especialmente en condiciones de secano.

Su transmisión de una planta a otra ocurre principalmente a través de los insectos que se alimentan del xilema de las plantas. Al beber de una planta infectada, sus aparatos bucales son colonizados por la bacteria. Posteriormente, el microorganismo es transferido a una planta sana conforme el insecto se alimenta de nuevo.

La causante de la enfermedad de Pierce es una cepa de una subespecie concreta de esta bacteria: Xylella fastidiosa subespecie fastidiosa. La enfermedad fue descrita a finales del siglo XIX en California. Desde entonces, ha sido una amenaza para los viñedos, causando pérdidas millonarias cada año.

Actualmente, la enfermedad es endémica en Estados Unidos y causa un problema significativo para su viticultura.

Europa en el punto de mira

En 2013, una nueva cepa de la subespecie pauca fue detectada por primera vez en olivos en la región italiana de Puglia. ¿El resultado? 21 millones de árboles perdidos, bien por la propia infección de la bacteria o por las políticas de contención de la enfermedad. Desde esa primera identificación, nuevos brotes de enfermedades causadas por Xylella fastidiosa han sido detectados en otros países europeos, cada vez de forma más frecuente.

En concreto, la enfermedad de Pierce ha sido encontrada en viñedos de España (Mallorca), Portugal y, muy recientemente, en Italia. Esto ha causado una gran preocupación sobre su posible expansión y el correspondiente impacto que tendría en la viticultura europea.

¿Qué dice la ciencia al respecto? Nuestro equipo interdisciplinar ha desarrollado modelos matemáticos para determinar el riesgo de establecimiento de la enfermedad en función del clima. Los modelos muestran que el riesgo está actualmente circunscrito a la región mediterránea.

Pero, ¿qué pasa con el cambio climático? Recientemente hemos aplicado nuestros modelos en Europa considerando distintos niveles de calentamiento.

El impacto del calentamiento global

Nuestros resultados muestran un incremento generalizado y significativo del riesgo debido al cambio climático. Si se supera el aumento de 3 °C, la enfermedad podría propagarse más allá de la región mediterránea.

Sin embargo, es crucial determinar el riesgo a distintas escalas espaciales. Esto facilita la toma de decisiones y ayuda a prevenir el posible impacto de la enfermedad. Por ello, hemos cuantificado el riesgo de mayor a menor escala según los países, denominaciones de origen protegidas (DOP) y plantaciones de viñedos.

A nivel de país, el aumento del riesgo es especialmente pronunciado en Portugal y Grecia. El porcentaje de área en riesgo escala de un 5 % y 2 %, respectivamente, en el escenario de +1.5 °C a un sorprendente 30 % y 53 % en el escenario de +4 °C. Francia e Italia también experimentan un aumento significativo, aunque nunca llegan al 20 % de superficie en riesgo. Por otro lado, España mantiene niveles de riesgo similares independientemente del escenario de calentamiento.

El análisis a nivel de denominación de origen protegida revela un panorama aún más alarmante. En Francia e Italia, las regiones en riesgo aumentan significativamente. En un escenario de +1.5 °C, el 13 % de las regiones en Francia y el 45 % en Italia están en riesgo, mientras que los porcentajes se disparan a un 41 % y 82 % en un escenario de +4 °C. Además, la superficie de viñedos en riesgo en estas regiones aumenta drásticamente, pasando del 24 % y 57 % en un escenario de +1.5 °C al 80 % en un escenario de +4 °C en ambos países.

Conclusión

Las predicciones de nuestro estudio son esenciales para la formulación de estrategias de gestión de la enfermedad de Pierce en Europa. Estos resultados permiten identificar y priorizar las zonas con mayor riesgo, facilitando una asignación óptima de recursos.

Asimismo, la información detallada sobre el riesgo a diferentes niveles administrativos proporciona una base sólida para decisiones informadas de responsables políticos y agricultores.

La comunidad científica trabaja arduamente para desarrollar planes de protección que preserven la viticultura europea. Esperamos que nuestros hallazgos contribuyan significativamente a estos esfuerzos, ayudando a proteger un sector vital de la economía y cultura europea frente a los desafíos del cambio climático.


Este artículo ha sido escrito en colaboración con Eduardo Moralejo, biólogo contratado en Tragsa.


The Conversation

Àlex Giménez Romero recibe fondos de la Agencia Española de Investigación (AEI).

Manuel A. Matias recibe fondos de la Agencia Española de Investigación (AEI).

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